Blog Widget by LinkWithin

lunes, 7 de diciembre de 2009

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Desde aquí nos queremos sumar al Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internet:

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Junto a este manifiesto que suscribimos, existe otro manifiesto paralelo que realizó la industria el 20 de octubre de este año y que ahora conocemos los artistas que lo firmaron. Por ello juramos que no volveremos a pagar por ver a Sidonie o a Marlango en directo o a comprarnos uno de sus discos y tampoco nadie nos volverá a engañar para ir a un concierto de Conchita. Y es que hay algún manifiesto que haría bien en desaparecer.



Un siniestro, un desastre manifiesto, / hará bien en desaparecer.

2 comentarios:

Anónimo 8 de diciembre de 2009, 19:25  

¿Cómo hay artistas, y más independientes, que puedan estar en contra de esto?
Bunbury entre ellos, aunque claro, él está más en el mainstream...

Anónimo 9 de diciembre de 2009, 0:07  

A mí personalmente, con alguna excepción (Calamaro es muy grande aunque sus últimos discos dejen bastante que desear), me parecería genial que se penalizaran las descargas de los artistas que aparecen en la lista. Creo que todos saldríamos ganando. Tampoco estaría demás que la prohibición se ampliara a la difusión de su música en lugares públicos, que no sé si será legal o no pero desde luego es una putada para quien tiene que sufrirla involuntariamente.

Ironías aparte, pese a que no comparto en absoluto la rancia demonización del libre intercambio de archivos como asesino de la música (más bien creo que el efecto que ha generado es el contrario), veo totalmente lícito que el autor del material que se intercambia no esté dispuesto a que se haga por la cara. Al fin y al cabo es un producto que él pone en venta (entíendase su discográfica) y tiene derecho a tasar como le dé la gana. Otra cosa es que encuentre a gente interesada en comprarlo.

En cualquier caso, de llegar a aprobarse la aberración totalitaria que es el anteproyecto de ley anti-piratería, estoy seguro que los artistas más lúcidos terminarán regalando la copia digital de su música como ya hacen o han hecho desde bandas con bastantes miles de seguidores como Wilco a grupos de lo más modestos como los Punsetes.

Y el que compra discos seguirá (seguiremos) comprándolos y el que no lo hace seguirá sin hacerlo, pudiendo dejar de asistir a los conciertos a los que antes iba tras haberse empollado "ilegalmente" el disco de turno.

mr.tambourine

Volver ARRIBA