Blog Widget by LinkWithin

sábado, 16 de febrero de 2008

David González, Nacho Vegas, La Plaza de La Soledà

No sé si la mayoría conocerá al poeta David González (Gijón, 1964), si no es así os recomiendo la lectura de su blog personal 'Yo no quiero ir al cielo' y de sus poemarios, el último de ellos, Algo que declarar (poesía de no ficción), Bartleby Editores, Madrid, 2007.

En él podemos leer cosas tan interesante como por ejemplo:

las manos

me decían mis padres
antes de sentarme
a la mesa a comer

lávate bien
las manos

no alcanzaban
a comprender
que los niños
las tenemos siempre

limpias

(Manos, David González)


O el último poema, el que da nombre al libro:

Levante los brazos.

Entonces registró mis bolsillos.

Encontró cigarrillos, lápices,
un librito, una china, un mechero,
un Pen Drive de 512 MB
y tres monedas de dos euros.

Me miró fríamente a los ojos
y me preguntó si tenía algo más.
Algo más que quisiera declarar.
Le dije que creía que un pañuelo.

¿Tiene algo en los zapatos?

Mis pies.

(Algo que declarar, David González)

[Poema “encontrado” entre las páginas de La habitación enorme de E. E. Cummings]



¿Y qué tiene que ver el poeta David González con nuestro querido Nacho Vegas? Ahí llegamos. Lo más obvio es que ambos son de Gijón, lo no tanto es que se conocen e incluso se han corrido algunas juergas juntos y que ambos se admiran el trabajo del otro.


En abril de 2003 Nacho le dedicó un artículo llamado "David González. Palabras duras como aceras" en el número 3 de Ladinamo [LDNM] que aún se puede leer en la web original y que el propio David González recogió en su blog 'El amigo de lo adverso' y que paso a copiar ahora:

“a noche de hoy, duermo bien. ahora ya sólo me hace falta / contar / las noches / por sueños”
David González, del poema “Autobiografía del insomnio”.

Hace unos cuantos años, al comprar algún libro de poesía en la librería Paradiso de Gijón, me regalaron un cuaderno que contenía los primeros poemas autoeditados de un tal David González; un puñado de versos que, bajo su sencillez e ingenuidad, revelaban a un poeta que habría de convertir su vida en escritura para sobrevivir. Así fue; la poesía que ha ido publicando David González con los años es cruda y tierna a un tiempo y está marcada por experiencias vitales de las que te obligan a vomitar las cosas si no quieres morir ahogado en ellas: su paso por la cárcel, la vida imposible en una ciudad deprimida, el desencanto vital. Es probable que la única pregunta interesante que se le puede hacer a alguien que se dedica a escribir es por qué lo hace. David responde. “Uno escribe, en un principio, creo, porque siente la imperiosa necesidad de hacerlo; una necesidad fisiológica, como comer o follar. Después, uno escribe porque, en el fondo de sí mismo, piensa, cree, que su literatura podrá cambiar el mundo, hacerlo mejor, más humano. A partir de ahí, se van sumando otras razones; el miedo al tiempo, a su paso, puede ser una de ellas; el miedo a la muerte, otra; sin embargo, yo prefiero la que dio el poeta Odisseas Elytis: ‘Escribo para que la muerte no tenga la última palabra’. En mi caso, últimamente, desde que me diagnosticaron diabetes, escribo por la misma razón por la que me drogo: porque mientras lo hago me olvido de que soy un hombre enfermo”.
Lo cierto es que los poemas de David le dejan a uno en el sitio; con el rictus perplejo de aquel al que le acaban de soltar un par de verdades a la cara. A sus 38 años, acaba de publicar La carretera roja (Editorial CELYA), un nuevo poemario en el que la certeza de la muerte y el amor como algo a lo que aferrarse están presentes de un modo especial. “Mientras escribía los poemas de este libro, llegué a la conclusión, a la que ya han llegado otros muchos antes que yo, de que el amor a la vida, y por tanto el amor a cualquier ser vivo, es lo único que puede salvar a la especie humana, su única esperanza”.
Lector incansable de poesía y aficionado a las citas, David no duda en permitir que Jack London, Isaak Bábel o Raymond Carver se paseen por un poema suyo. Sin embargo, si de algo se nutre su literatura es de la propia vida, aun -o especialmente- en su lado más grotesco. “No existe nada más expresivo que la realidad; o por decirlo de otra manera: cualquier parecido con la ficción es pura realidad...” Pero, ¿hay qué pagar un precio por ello, por ser tan violentamente honesto? Probablemente el de ser rechazado por los círculos literarios más gustosos de una poesía autocomplaciente y anegada en retóricas vacuas. Insisto: el compromiso de David González es con la realidad y no con la literatura, como dijera Alexander Trocchi. ¿Dónde está la verdadera obscenidad? “En estos tiempos de supuesta democracia, en estos tiempos de carnaval, ser sincero y serlo, además, con palabras reales, vivas y honradas, palabras de la calle, se convierte, sin pretenderlo, por contraste, en puro exhibicionismo”. No se puede decir ni más alto ni más claro. Sólo una cosa más; yo sigo en mis trece: ¿le sirve para algo la escritura a David González? “Escribo para limpiarme por dentro, dije en una ocasión, hace tiempo; y sí, sigo pensando en la escritura como una forma de redención pero, ahora, también creo en ella como una forma de resurrección, resurrección de la conciencia”. Creedlo; lo dice alguien que a veces tiene la sensación “de haber pasado, y estar pasando, / por mi propia vida / como por la mar, / cuando en verano me baño en la playa. // haciéndome el muerto.”

La Plaza de La Soledà (videoclip no oficial):




Probablemente La Plaza de La Soledà sea una de las canciones más conocidas de Nacho Vegas (aunque no está en el top 10, claro). Su letra es la siguiente:

Al llegar al puerto subes por el barrio pescador. Dejas a tu izquierda aguas sucias bajo el sol. Y sobre tu cabeza chillan, dando vueltas, gaviotas que te guiarán. Sólo avanza un poco más, y quizás me oigas cantar:

¿Quién me habrá robado el sol
que hoy no siento su calor
y las ropas que cubrían mi piel
han tornado desnudez?

Si es que escuchas esto, estás próximo a la plaza de La Soledá.

Verás a un anciano que te hará alguna indicación. No le hagas caso; ello supondría un grave error. Y sobre tu cabeza siguen dando vueltas gaviotas que te guiarán. Atraviesa el callejón. ¿Es que no oyes mi voz?

¿Quién me habrá robado el sol
que hoy no siento su calor
y las ropas que cubrían mi piel
han tornado desnudez?

Cuando escuches esto, habrás llegado a la plaza de La Soledá.


[Visite la plaza de La Soledá en el barrio de Cimavilla (Xixón)
y tómese luego una copa en el bar La Plaza]

Y navegando por Flickr la única imagen que he encontrado de ella es (por favor, que alguien confirme que es esa y no me estoy equivocando):


Y según Google Maps su localización es ésta:


Ver mapa más grande

Y si usamos el interesante visor de SigPac (que el otro día descubrí que lo habían actualizado gracias a Patoroco) obtenemos una imagen mucho mejor de la zona:



¿Y a qué viene todo esto? Pues bien, en 2003, en una entrevista en Muzikalia Nacho decía al respecto de esta canción y de esta plaza:

La Plaza De La Soledá
No recomiendo a nadie que se pasee por allí; es un lugar oscuro y cutre, habitado por seres abyectos y engañosos. Un lugar al que sólo un imbécil le haría una canción. Si algún vecino te invita a tomar un té a su casa, y al llegar ves que tiene puesta la miel al baño maría, retrocede. Lo contrario sería la mayor equivocación de tu vida.(Esta canción era para Françoise Breut, aunque ella no lo sabe.)



Y al parecer los chicos de Limbo Starr han usado esta entrevista para 'Canciones Inexplicables (2001-2007)' cuando dicen que "El libreto incluye fotografías, todas las letras y comentarios de Nacho de todas las canciones".

Pues bien, el poeta con el que comenzaba esta entrada, David González, al comprarse el disco y ver ese comentario de Nacho Vegas sobre dicha plaza, ha escrito la siguiente entrada hoy mismo, titulada 'Hecho Inexplicables', que paso a reproducir a continuación:

Todo el mundo sabe (para este post tengo que utilizar este verso en cursiva del gran Leonard Cohen) que a perro flaco todo son pulgas. Todo el mundo sabe que, poética y creativamente hablando, no me caso ni con Dios. Todo el mundo sabe que yo no busco a propósito determinados textos ofensivos hacia mí, mis amigos, mis poetas favoritos y ahora resulta que me encuentro con un texto que no es ya que sea ofensivo, sino que es una mentira como un templo de grande, pero antes de continuar...Todo el mundo sabe (y si no que se lo pregunten a los dueños del café CYD) que siempre he hablado bien o muy bien o mejor aún de la música del cantautor Nacho Vegas -y no porque sea un conocido mío, con el que he pasado alguna noche de farra-, sino porque sus letras y su música le convierten, hoy por hoy, en el mejor letrista de todos los cantautores de este país que se llama España, y no digo del mejor letrista del extranjero porque sino algún capullo dirá que los que vivimos en la ciudad gris vamos de "grandones" por la vida....No todo el mundo sabe, sin embargo, que el jueves, en la legendaria librería Paradiso de la ciudad gris, me compré sus dos últimos cedés, los dos últimos cedés de Nacho Vegas, aunque uno de ellos aparezca firmado como LUCAS 15 y que es una revitalización de la música tradicional asturiana y que desde este blog recomiendo fervorosamente; y el otro, el otro CD, es una especie de recopilación de sus temas más conocidos o emblemáticos, con el título de CANCIONES INEXPLICABLES 2001-2007...Y bueno, yo no suelo leer la letras de las canciones que vienen en algunos libretos con el CD, a no ser que una determinada canción, me llegue muy adentro; sin embargo, no hace ni media hora, me da por abrir al azar el libreto de este último CD con tan mala suerte que se abre por la página en la que viene la letra del tema La Plaza de la Soledá, acompañado, como todos los demás temas, por un comentario de Nacho Vegas sobre el tema en cuestión, y la letra del tema...Y aquí es donde Nacho Vegas empieza a cagarla y a cagarla bien cagada (aunque no con mala intención, sino sencillamente por pura ignorancia, como luego explicaré), como podréis observar al leer la transcripción textual del comentario de Nacho Vegas sobre el tema La Plaza de la Soledá:

No recomiendo a nadie que se pasee por allí; es un lugar oscuro y cutre, habitado por seres abyectos y engañosos. Un lugar al que solo un imbécil le haría una canción. Si algún vecino te invita a tomar un té a su casa, y al llegar ves que tiene puesta la miel al baño María, retrocede. Lo contrario sería la mayor equivocación de tu vida.

A esto le sigue otro comentario en letra más pequeña en el que Nacho explica por qué escribió este tema.

Si nos molestáramos en analizar brevemente este texto, podríamos darnos cuenta de todas las mentiras, flagrantes, que Nacho Vegas escribe en su breve comentario. Así pues, empecemos:

PRIMERA MENTIRA. La Plaza de la Soledad no es un lugar oscuro ni cutre. Y no es oscuro pues le pega el sol durante la mayor parte del día, sobre todo por la mañana. Y de noche, es una plaza muy bien iluminada. No es un lugar cutre pues en dicha calle conviven casas antiguas con corredores de una planta, recientemente rehabilitados, así como las fachadas de todos los edificios. Uno de dichos corredores fue en tiempos un bar, el primer bar de Asturias en el que se sirvió la famosa leche de pantera, el Mesón del Chino, llamado así porque su dueño era un chino, el primer chino que llegó a Asturias, lo que de paso convierte a la Plaza de la Soledad en la calle más cosmopolita de toda la ciudad gris...

SEGUNDA MENTIRA.

No le consiento ni a Nacho Vegas -por muy bien que le considere tanto a él como a su música, ni al mismísimo Dios si existiera y bajara a la Tierra- que defina a los habitantes de esta plaza como seres abyectos y engañosos... Para empezar: en esta plaza, todos o casi todos los vecinos, les dan de comer a los gatos callejeros que, de no ser por ellos, hace ya tiempo que habrían desaparecido... En esta plaza, como ya he explicado antes, se instaló el primer emigrante chino de toda Asturias, un hombre que era un experto fabricando farolillos de papel y que cuando las fiestas de mi barrio eran unas fiestas de verdad y no la mierda que son ahora, él, el chino, forraba la madera de todos los corredores con papel de seda de distintos y llamativos colores, además de sus típicos farolillos de papel... En esta plaza vivieron y murieron los hombres de Conchita y de Luisa, la madre y la abuela de mi mejor amigo, del único amigo en realidad que conservo desde la infancia: Iván Menéndez del Valle; hombres los dos, el padre y el abuelo de mi amigo, que se pasaron la vida entera, desde críos, faenando en la mar para sacar adelante a una familia en unos tiempos en los que Nacho no era ni tan siquiera un puto proyecto de embrión, es decir, no era nada (Ahora sí lo es)... En esta plaza, vivió Manolín el Carbonero que, a las siete de la mañana ya estaba a la puerta de su carbonería para rellenar de carbón los cubos de los vecinos más madrugadores...En una esquina de esta plaza estuvo una de las primeras imprentas de la ciudad gris, lo que convierte a la Plaza de la Soleá en una calle no solo cosmopolita, sino en una de las primeras calles culturales del barrio...Y podría seguir así casi vecino por vecino de esta plaza por la que Nacho Vegas, el famoso cantautor que hace zas y aparece a tu lado, recomienda no pasear...Por si esto no fuera suficiente, en esta calle convive una arquitectura antigua con una moderna convirtiendo a la Plaza de la Soledad, y salvando por supuesto las abrumadoras distancias, en una calle tipo aquellas de Nueva Orleans...Hoy en día, a la calle (porque aunque recibe nombre de plaza, es una calle), puedes acceder por la esquina donde está el bar en activo LA FRONTERA, ya que si accedes por ahí, verás como el final de una calle amplia y clara desemboca en una plaza nueva, amplia y soleada, lo que dibuja a la Plaza de la Soleda como una calle en forma de T (T, por ejemplo, de Tramposo) donde a todas horas hay niños jugando, y donde por la noche se reúne la peña más joven del barrio con sus movidas y el ruido del tubo de escape de sus motos...Y remato esta mentira, comentando que ahora La Casa del Chino es la sede de la Asociación de Vecinos del Barrio y en ella se imparten desde cursos y cursillos culturales de todo tipo hasta presentaciones de libros o lecturas de poesía o pequeños conciertos...O sea que, Nacho, colega, de lugar oscuro y cutre nada de nada, ful de estambul...y a esos habitantes abyectos y engañosos los habrás visto en sueños o en sitios peores...


TERCERA MENTIRA:

Llevo viviendo aquí desde meses antes de cumplir 4 años de edad y salvo los 3 años que me tiré en el talego más los casi 8 que viví en el Polígono de Pumarín, el resto de años, hasta los 43 que ahora tengo, no he visto jamás de la vida que ningún vecino invitara a nadie a un té...A un vaso de vino o a un culín de sidra sí)

Y ADEMÁS:

Joder, Nacho, ya te vale, ¿no? ¡pero si hasta te llamas imbécil a ti mismo'...

Joder, Nacho, no sé si sabías o no lo sabías, quiero pensar que no, que YO VIVO EN ESA PLAZA DE LA SOLEDAD, con lo que entro a formar parte del panteón (y piensa porque utilizo el términio "panteón" y no el de "galería) de seres abyectos y engañosos. Pensaba que tendrías otra opinión mejor acerca de mí, otro concepto de mí, pero claro, ya veo, de noche, y con las fosas nasales taponadas, todo se ve de colorines...

Y SIN EMBARGO, YA VES, NO TE LO TOMO EN CUENTA, ni me enfado (este post es una puntualización a tus mentiras únicamente, no un reproche ni nada por el estilo), porque tengo la impresión de que tu comentario no ha sido escrito cin mala intención, sinio de que, más bien, te has hecho la picha un lío con la Calle de la Soledad y la Plaza de la Soledad, pues son, querido Nacho Vegas, dos calles distintas y me temo que tú has confundido a la una con la otra...Pero aún en el supuesto de que mi razonamiento fuera correcto y te hubieras equivocado (todos somos humanos y cometemos errores), aún en ese supuesto, y aunque te concedo que la calle de la Soledad (no la de tu canción) es una calle oscura y cutre, dime tú, o que me diga alguien, si la Virgen de la Soledad, que vive en esa calle, en una hermosa capilla, es un ser abyecto y engañoso.

SI ALGUIEN NO SABE LA LETRA DE LA CANCIÓN A LA QUE HAGO REFERENCIA, que se gaste unas pelas y que se compre el CD DOBLE con todos los temazos del gran Nacho Vegas, pues es un CD DOBLE altamente recomendable.

Como ya le he comentado al propio David González por e-mail, yo creo que en ese comentario hay que entenderlo "dentro del particular mundo de Nacho, es decir, cargado de recuerdos (no siempre positivos) de una etapa de su vida + una enorme ironía (porque sí, se está llamando a él mismo 'imbécil')".

¿Y vosotros qué pensáis?

9 comentarios:

naeh 16 de febrero de 2008, 19:35  

Creo que es el error de tomarse la lírica de Nacho al pie de la letra. Toda su obra se compone de una mezcla de recuerdos distorsionados. Es el neorrealismo hecho canción. Sus letras siempre cuentan historias, que podrían ser reales, pero no deja de ser su propia interpretación abstracta, creativa y emocional de la realidad.

Sinceramente, si yo tuviera que interpretar "La Plaza de la Soledá" de alguna manera, lo haría desde la certeza de que no quiere hacer referencia concreta al lugar. El lugar me parece una simple excusa para contar la historia.

Saludos.

David González 16 de febrero de 2008, 21:26  

Pues que ponga el nombre de su propia calle, si pretende interpretar su soledad o su neorrealismo o lo que sea; o que use un nombre inventando, pero no que ponga el nombre de una plaza o de una calle que existen en la realidad y en la que viven personas, como ya dije, honradas, humlides y trabajadoras, y que es una plaza en que además luce el sol, lo que sucede es que Nacho confundió la Plaza de la Soledad (título de la canción) con la Calle de la Soledad (texto de la canciñón) y que es la calle que aparece en la foto que se ha colgado en este blog...Y por otro lado, ¿por qué tenemos los oyentes no ya de Nachio sino de quien sea de meternos en su mundo y hacernos pajas mentales y no es la revés? Pero una cosa no quita la otra: todos los cedés de Nacho Vegas son cojonudos, inluso el que grabó con Bumbury, aunque el último, el que acaba de salir bajo el nombre LUCAs 15 es un trabajo impecable que llevo escuchando todo el día...Pero creo que cuando considero que he de aclarar algo,ya sea de amigos como de conocidos o desconocidos, lo hago y punto y el que no entienda mi postura alla él, es su problema, no el mío, aunque, por supuesto, respeto todas las opiniones, sean de quien sean y siempre que estén bien expresadas...

nohaylibre 17 de febrero de 2008, 11:05  

yo no soy del lugar, pero si dice "tómese luego una copa en el bar La Plaza", digo yo que seráaa en la placita de la discordia!

Miguel Barrero 17 de febrero de 2008, 19:25  

La Plaza de la Soledá no es exactamente lo que se ve en la imagen. Si no me equivoco, la imagen muestra la entrada a la plaza desde la calle de La Soledad, que, como bien dice David, sí es un lugar estrecho y sucio. Ahora bien, la plaza es otra cosa, y de hecho se está convirtiendo (como todo el barrio de Cimadevilla) en la nueva zona VIPs de Gijón.

De todos modos, conociendo el (bendito) negativismo de Nacho, es normal que se refiera a ella en los términos en los que lo hace. Y tampoco creo que haya que tomárselo al pie de la letra. Las licencias poéticas son solamente eso: licencias.

Anónimo 18 de febrero de 2008, 12:35  

Mirémoslo por el lado positivo. Luego de este entuerto de plazas y calles, reales e imaginadas, seguro que Nacho puede escribir una canción de más de 10 minutos, tipo "En la sed mortal"...

Una en la que empiece pidiendo perdón puerta por puerta a cada vecino de la susodicha plaza, la de verdad. Siga pidiendo perdón al Sol, por no calentar, a las bombillas de la plaza por desmerecer su iluminación, a las estructuras de los edificios allí presentes, por acaso insinuar que alguno tenga un desconchado, al mar, por decirle agua sucia y termine pidiendo perdón al tipo abyecto que le invitó al té con miel...pues ¡qué mínimo que fregar la taza antes de irse!

Púrguese Nacho Vegas, púrguese...

Anónimo 18 de febrero de 2008, 16:10  

Como han dicho los bloggers arriba, el comentario de Nacho Vegas es claramente ironico, como de hecho la mayoria de las respuestas que da a ese cuestionario.

Asi que no hay que tomarselo en serio, de la misma manera en que los habitantes de Amsterdam no deberian sentirse ofendidos por Gang Bang, ni los payasos que se llaman Dodo por "En la sed mortal", ni los asturianos por los asesinatos varios que aparecen en las canciones tradicionales de Lucas 15, etc...

Cuando estuve en Gijon este verano busque la susodicha plaza, y parece un lugar bastante agradable. Pese a que el barrio de Cimadevilla se esta convirtiendo en algo muy "cool" sigue siendo una plaza de barrio popular (o mas bien de pescadores).

NV, como artista, coge ese lugar real y lo convierte en un escenario
subjetivo donde cualquier cosa puede pasar (sobre todo las mas sordidas).

sacr

oscar 19 de mayo de 2008, 13:10  

Es una esquina de La Plaza La Soledá en Cimavilla.
El bar "La Plaza" lo regenta Nacho "Nachón" de Manta Ray . Fue una de las cunas de la escena indie de los 90. Bar de copas, en Cimavilla también, a unos 20m de la Plaza.

Beatrix Kidoo 10 de julio de 2008, 17:08  

Por esta y otras canciones de Nacho me animé yo a visitar Gijón y ahora es una de mis ciudades favoritas. Ciertamente, La Plaza de la Soledad (canción) es un recorrido por las calles de cimadevilla visto desde una perspectiva propia, años luz de la realidad, que cualquiera puede comprovar si la visita, algo que recomiendo a todo el mundo.

Carmen 26 de agosto de 2008, 18:52  

Hace unos días que he estado en Gijón y busqué la Plaza de la Soledad, no me pareció una plaza como tal, pero estuvo bien, la verdad me esperaba otra cosa, pero me gustó.
Animo a vistar Gijón, ya es mi ciudad favorita.

Volver ARRIBA